Clima laboral: el nuevo desafío de las empresas

Mantener al empleado conforme en un ámbito de armonía y cordialidad se transformó en uno de los mayores retos. Claves para lograr un mejor panorama.
En los últimos años las empresas se percataron de la importancia que tiene mantener un buen clima laboral. No sólo genera un sentimiento de pertenencia más arraigado en el empleado y un compromiso certero con la organización, sino que además está comprobado que trabajar en un ámbito agradable y en buenas condiciones aumenta notoriamente la productividad. Tal es la atención que se le presta hoy en día al tema, que en la gran mayoría de las empresas se realizan encuestas que permiten observar si la idiosincrasia y las prácticas de la empresa tienen una percepción positiva o negativa en los empleados, si funcionan como partes activas o pasivas dentro del sistema de la organización. Con un panorama claro, es más simple elegir el camino a seguir.
Sin embargo, algunas empresas van más allá, apuestan al cambio e implementan medidas poco convencionales.
Determinadas organizaciones por ejemplo están convencidas de que la realización de teamworks estratégicos puede potenciar la sinergia de los grupos. El objetivo en este caso es evaluar y reforzar los equipos en situaciones de presión, y para eso el “Paint Ball” es una buena opción. Este deporte en el que los participantes de dos equipos usan marcadoras accionadas por aire comprimido o gases para disparar bolas rellenas de pintura a otros jugadores se presenta como una excelente oportunidad para observar a los grupos, descubrir sus fuerzas y sus debilidades y resolver posibles controversias, porque lo lúdico permite que cada uno se desinhiba y se revele tal cual es. La defensa del objetivo, la interacción con el equipo, la definición de roles, la planificación y la predisposición al cambio son sólo algunos de los aspectos sobre los que se trabaja en una experiencia de este tipo.
Otra de las claves para lograr un buen clima laboral es reservar días en el año para generar espacios de reunión y comunicación fuera del ámbito habitual de trabajo, o establecer la costumbre de dar regalos en determinadas fechas. Navidad, Año Nuevo, Día del Amigo, no importa cuál sea la excusa o el presupuesto con el que se cuente, lo trascendental es tener un momento para relacionarse con el otro como persona. Tener en claro los objetivos que deben ser alcanzados como equipo de trabajo es importante, pero también lo es entablar vínculos afectivos y emocionales con las personas con las que se comparten muchas horas al día. La confianza, concepto muchas veces devaluado, nace del conocer al otro y para eso se necesita tiempo y dedicación.
Una de las medidas más novedosas tiene que ver con la arquitectura. Estudios demuestran una correlación entre el diseño de la oficina, la comodidad y el rendimiento de los empleados: cuánto más a gusto se sienta la persona, más trabajará y obtendrá mejores resultados. A esta ecuación se suma la multiplicidad del trabajo de oficina, ya que durante la jornada hay momentos para discutir y desarrollar ideas en grupo o solo y momentos para descansar y relajarse. Cada uno de ellos necesita su espacio. Así como las oficinas cerradas e individuales atentan contra la interacción y la comunicación con el resto de los empleados, las oficinas abiertas van en detrimento de determinadas necesidades del ser humano, como por ejemplo el control de la temperatura de ambiente o la posibilidad de mantener una conversación telefónica privada. En respuesta a este mapa de situación, surgen los “sistemas flexibles” que, dependiendo de la demanda, promueven a la vez lugares de interacción y espacios propios para el retiro y la relajación. La opción de las oficinas de despachos individuales agrupadas en los bordes de la construcción en torno a un servicio central y a las zonas de comunicaciones que pueden ser utilizadas por todos resuelve el problema de territorialidad: presenta un espacio destinado para la persona pero también cuenta con un lugar común donde todos pueden interactuar. En las áreas de descanso la solución es el uso de los sofás con los bordes exteriores de alto y la espalda yuxtapuestos que constituyen una especie de cámara de aislamiento donde el empleado puede pensar o descansar sin ser molestado. Las empresas que implementaron este sistema hacen un balance positivo: aseguran una alta calidad del trabajo, por encima de la media de los nuevos empleos, y la reducción de las bajas por enfermedad.
Teamworks estratégicos, jornadas distintas, regalos u oficinas flexibles, todas las medidas ayudan a mejorar el clima laboral: mayor compromiso por parte de los empleados, mayor productividad y un día a día mucho más saludable. Lo importante es que en cada caso se analice cuál es la solución que mejor se adecua a las necesidades de la empresa.

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